La última campaña publicitaria del RACC asocia la presencia de camiones en la N-340 con el aumento de víctimas mortales en la vía.

Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España, Fenadismer, han manifestado su “malestar y hartazgo” ante la nueva campaña publicitaria que ha estado llevando a cabo estos días el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) en diferentes medios de comunicación.

Según los transportistas, “en un intento de confundir a la opinión pública”, desde el RACC asocian a “nueve muertes más” acaecidas en el último año en la N-340a su paso por la provincia de Tarragona con la circulación de camiones por dicha vía, proponiendo como “solución sencilla y de aplicación inmediata” la prohibición de su circulación y el desvío obligatorio a la autovía de peaje AP-7 para los camiones, pidiendo descuentos del 50% para ellos. Además, el club acusa al Ministerio de Fomento de “pasividad” en este asunto.

Para Fenadismer, esta campaña sitúa al colectivo de transportistas como responsables principales de la siniestralidad en las carreteras, lo que “es absolutamente incierto”, indican, “ya que dichas víctimas mortales no son imputables al sector del transporte por carretera”.

Además, esta campaña denota una “clara falta de imparcialidad y rigor estadístico en la actuación del RACC, que parece actuar más como una caja de resonancia al servicio de determinados intereses políticos, que por motivos exclusivamente técnicos”, apuntan los transportistas. 

Críticas a la propuesta “sencilla”

La propuesta “aparentemente sencilla y de aplicación inmediata” de desviar obligatoriamente a los camiones a la autopista de peaje no menciona que esto supondría para los transportistas un desembolso adicional de al menos 15 millones de euros, “en favor de la concesionaria de autopistas Abertis”, apuntan desde Fenadismer.

Asimismo, el traslado tendría repercusiones directas sobre el carácter de vía rápida que define precisamente a una autopista, al incrementar de forma importante el número de vehículos pesados que transitarían por la misma, en perjuicio de los turismos que utilizan la autopista precisamente por las ventajas de rapidez.

Frente a ello, los transportistas plantean como “medidas efectivas y de bajo coste”para reducir la siniestralidad en la carretera N-340, entre otras, limitar la velocidad máxima en los tramos más peligrosos de la N-340 e incrementarla en las autopistas para fomentar su uso por parte de los particulares.  

Establecer un programa de descuentos para todos los usuarios de la autopista de peaje, para incentivar su utilización voluntaria, y convertir la actual carretera N-340 en una vía 2+1 carriles, para favorecer el adelantamiento de los vehículos en condiciones más seguras, son otras de las soluciones que plantean desde Fenadismer.

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